Material de apoyo a las clases de Sociales y Valores Éticos en Educación Secundaria Obligatoria
domingo, 16 de octubre de 2022
jueves, 13 de octubre de 2022
viernes, 4 de marzo de 2022
8 DE MARZO DÍA DE LA MUJER
En los estándares de evaluación LOMCE de cuarto de la ESO aparecen estos tres que quiero tratar precisamente en el día de hoy con un poco más de detalle:
1.Explica la situación laboral femenina e infantil en las ciudades industriales
2. Discute las causas de la lucha por el sufragio de la mujer.
3. Reconoce los cambios sociales derivados de la incorporación de la mujer al trabajo asalariado.
Pero....... ¿podemos hablar hoy en día de una igualdad real?
domingo, 20 de febrero de 2022
EL ACOSO. PERFIL PSICOLÓGICO DEL ACOSADOR
Los "matones" o acosadores que se dan en el ámbito escolar pueden llevar a cabo diferentes conductas que tienen como objetivo infringir miedo o dolor.
Los “bullies” pueden presentar características físicas muy variadas. Son altos, bajos, de complexión atlética, delgados… Sin embargo, en cuanto a su perfil psicológico, es posible que muchos acosadores presenten una serie de características comunes que comentamos a continuación.1. Necesidad de dominar y controlar a los demás
Las personas acosadores suelen tener una personalidad en la que piensan que solo ellas llevan razón y llevan a cabo conductas antidemocráticas. Poseen pensamiento dicotómico, así que para ellos la única opinión que cuenta es la suya.
Les gusta dominar a los demás y sentirse superiores, porque generalmente tienen una autoestima baja. Es por eso que buscan víctimas "fáciles" y débiles. Suele ser gente cobarde que busca víctimas fáciles y no suele enfrentarse a gente de sus mismas características.
2. Temperamento explosivo e impulsivo
Este tipo de individuos no suelen ser emocionalmente inteligentes y no tienen un gran control emocional. No poseen habilidades de autoconocimiento y por tanto no son capaces de gestionarlas ni regularlas. Su carácter es impulsivo y suelen explotar a la mínima, dando rienda suelta a su ira.
3. Disfrutan y se sienten estimulados por la violencia
Hay individuos que se sienten estimulados por la violencia y disfrutan usándola para hacerse respetar. Los matones buscan sentirse respetados y temidos, y el uso de la violencia es una de las mejores maneras de hacer que las víctimas teman su presencia. Además, disfrutan aún más cuando las víctimas son humilladas en público, ya que es una expresión de su poder.
4. Falta de empatía
Una de las características más destacadas que presentan estos individuos es que carecen de empatía. Son incapaces de ponerse en la piel de buena parte de las personas que les rodean y por eso se muestran tan hostiles y fríos. Es imposible que un individuo haga daño a otro si es capaz de visualizar su sufrimiento y ponerse en sus zapatos.
5. Poca capacidad de autocrítica y baja tolerancia a la frustración
Al ser poco empáticos y poseer una baja inteligencia emocional, los “bullies” se caracterizan por tener problemas a la hora de reconocer sus errores: en ellos no hay autocrítica. Son personas que suelen culpar a los demás por sus fracasos, e incluso utilizan a otros individuos para proyectar su baja tolerancia a la frustración. Es decir, usarlos como chivo expiatorios.
6. Intolerantes frente a las diferencias
La tolerancia hacia las diferencias de los demás es una de las mejores virtudes que puede poseer el ser humano, y es una de las claves para vivir en armonía con otras personas. El respeto no solamente a la diferencia de aspectos, opiniones e ideas es lo que nos hace grandes. Los abusadores no son individuos tolerantes, sino que piensan que su verdad es la única que existe. Suelen estar llenas de odio y prejuicios, por lo que acostumbran a hacer gala de comportamientos sexistas y racistas.
7. Pensamiento rígido
La intolerancia convierte a estos individuos en poseedores de un pensamiento rígido. No son personas a las que les guste dialogar (en el sentido de intercambiar ideas y puntos de vista distintos) o que tengan una actitud positiva respecto al consenso. Lo que no encaja con sus ideas o sus creencias está mal. Ellos poseen la verdad absoluta y porque piensan que la suya es la única verdad existente.
8. Desafían las normas
Los acosadores en la escuela suelen ser chicos con personalidad antisocial, que son conflictivos y que infringen las normas continuamente. Y es que la personalidad antisocial se asocia a cualquier tipo de maltrato. Estos individuos se caracterizan por llevar a cabo conductas irresponsables y odian ser controladas. Sin embargo, utilizan el odio y el enfado para controlar a los demás.
9. Manipuladores
Son personas manipuladores, y su comportamiento siempre tiene un objetivo: sus propios intereses. Utilizan el chantaje para causar miedo en sus víctimas y son personas mentirosas. Siempre culpan a los demás antes que a sí mismos.
viernes, 11 de febrero de 2022
RATÓN, LEÓN. DELFÍN
¿Y tú que eres?
¿Ratón? ¿León? ¿Delfín?
Veamos...
Estás hablando en el recreo con tres amigos. En un momento de la conversación, Andrés, uno de tus amigos hace un comentario despectivo sobre Clara, una amiga común ¿Cúal es tu reacción?
A. Te mantienes callado, no quieres discutir con Andrés.
B. Le dices en un tono de voz elevado y muy cabreado que no se meta con Clara, que se meta en sus cosas y que deje de opinar de lo que no sabe.
C. Manteniendo un tono de voz firme pero no elevado, le dices a tu amigo: Andrés, me molesta que hables así de Clara, entiendo que puedas tener tus razones para hablar de ella, pero es mi amiga y me gustaría que cuando estés conmigo no hables así de ella.
¿Qué opción elegirías?
Veamos un poco más a fondo cada una de las opciones.
En la opción A, la persona no está expresando su opinión, prefiere no decir lo que piensa y siente evitando así el conflicto con el otro.
En la opción B, la persona, al contrario que pasaba en la opción A, está expresando lo que siente y piensa, pero lo hace elevando la voz, con un tono exigente, dominante. Vemos que la forma con la que se dirige al otro, es a través de imperativos,» lo que tienes que hacer», » deja de opinar».
En la opción C, la persona está expresando lo que siente, lo que piensa; lo hace a través de un tono de voz adecuado, y utiliza mensajes en primera persona, «me molesta», «entiendo», «me gustaría».
Estas tres formas de comportamiento, estos tres estilos de respuesta, se dan a menudo en nuestras interacciones sociales; son la forma que tenemos de relacionarnos con los otros; forman parte de nuestras habilidades sociales.
martes, 18 de enero de 2022
LA ASERTIVIDAD
LA CONDUCTA ASERTIVA
La salud mental depende, en muchos casos, de la forma que
hemos aprendido a manejar nuestras emociones. Una persona que sabe cómo
manifestar sus estados afectivos es una persona que da salida a las tensiones
que éstos puedan provocar. La salud mental no depende de negar los sentimientos
o esconderlos mediante cualquier mecanismo de defensa. Tampoco hay que “arrojar”
nuestros sentimientos dándoles rienda
suelta sin importar si hacemos daño a otros.
La salud mental
depende de la asertividad, entendiéndola como una manifestación de uno mismo en
sus valores, conductas, actitudes y afectos. Esta manifestación de uno mismo
significa mostrarnos a los demás sin engaños, sin actitudes hirientes o
agresivas, sin comportamientos retantes o sumisos. Las manifestaciones asertivas
son claras, no tienen dobleces, permiten una expresión libre de la persona y
tienen que ser honestas. Ser asertivos es darnos el permiso de mostrar nuestros
sentimientos tal y cómo son pero sin ocasionar perjuicio a ninguna persona,
actuar conforme a nuestros derechos sin afectar a los derechos de los demás.
La persona asertiva es aquella que es capaz de expresar lo que siente y piensa con total libertad, sin temor a una posible reacción negativa por parte de los demás pero sin ofender a nadie. Además es capaz de pedir ayuda cuando la necesita o de decir "no" educadamente cuando le proponen algo que n o quiere hacer. Por otra parte ser asertivos significa asumir que nos somos perfectos y que tenemos derecho a cometer errores o a cambiar de opinión sin tener que sentirnos mal por ello.
- La conducta pasiva o sumisa: se caracteriza porque la persona no es capaz de expresar sus sentimientos, opiniones, necesidades… Esto puede provocar que los demás le digan lo que tiene que hacer o que se intenten aprovechar de ella. En ocasiones esto puede ocasionar que las personas pasivas se sientan incomprendidas y manipuladas, lo cual conduce a una baja autoestima, sentimientos de culpa o ansiedad.
- La conducta agresiva: supone el otro extremo. La persona agresiva expresa lo que siente y desea de un modo inapropiado e injusto, sin respetar las necesidades de la otra persona. A la larga esta actitud puede provocar rechazo ante otras personas y conducir al aislamiento y la pérdida de autoestima.
- La conducta asertiva: es el punto medio entre la pasividad y la agresividad. Una persona asertiva expresa con sinceridad sus opiniones, deseos y sentimientos, pero al mismo tiempo tiene en cuenta los sentimientos y necesidades de los demás. Ni se aprovecha de otras personas ni deja que abusen de ella. Asimismo, logra comunicarse de un modo educado, sincero y directo.